Las ventajas de vender el coche a un desguace

Tras las últimas inundaciones en Andalucía, verdaderas catástrofes para los que han sufrido las pérdidas de sus negocios, terrenos y cosechas, viviendas y mobiliario y vehículos de distintos tipos me surgieron algunas dudas que como en la mayoría de los casos resolví recurriendo a internet.

La primera duda era si los seguros de las casas incluyen alguna clausula en la que tu  vivienda y todo lo que hay dentro de ella queda asegurado ante una catástrofe natural, ya sea una inundación o un rayo de tormenta. Y sí, la mayoría de ellos la contienen por lo que me quedé más tranquila sabiendo que la mayoría de estas personas que habían perdido todo en esas lluvias torrenciales con la posterior inundación por la crecida de los ríos.

Los coches por ejemplo, ¿que pasa si no tienes un seguro a todo riesgo? ¿Quien se hace cargo del coche? En este caso pude descubrir sitios como http://www.cochesparadesguace.com en los que compran los coches que se han estropeado por inundaciones, incendios o accidentes. También me quedó cierto consuelo sabiendo que no estaba todo perdido. Recuerdo ver en las noticias garajes subterráneos anegados de agua con altura de más de un metro, por lo que es de concluir que los coches quedarían para el desguace.

En coches para desguace compran el coche estropeado, incluso se encargan de llevárselo en el caso de que no puedas hacerte cargo por qué no puedas arrancarlo. Tras la tasación, se quedan con el coche para su reciclaje, cosa que también me agrada ya que soy una firme defensora de la naturaleza. Ellos se encargan de todo, de dar de baja en la dirección general de tráfico y de hacerte llegar la documentación de la baja y la destrucción de tu antiguo coche.

Supongo que en estos casos las comunidades autónomas y las autoridades tomaran medidas, y en el caso de familias que lo han perdido todo, los ayudaran a salir del bache en el que se ven inmersos en contra de su voluntad y es que ante las inclemencias del tiempo poco podemos hacer ya que la naturaleza sigue su curso sin que podamos evitarlo. Tras un terremoto o unas inundaciones de gran magnitud, los humanos nos volvemos más generosos y compasivos, porque no olvidéis queridos lectores que nadie está exento de algo así y que por duro que sea, te puede pasar a ti.

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